El deporte como experiencia y cómo puede afectar al deportista

El deporte como experiencia y cómo puede afectar al deportista

En el post anterior hablé de los diferentes modelos deportivos. Reflexioné en él, del deporte como producto y comparé el modelo americano; basado en una experiencia, es decir, espectáculo; con el modelo europeo, basado en la pura competición, donde los mejores se lo llevan todo y siempre son los beneficiados.

Llegados a este punto, ¿Hacia dónde evolucionamos como consumidores de deporte? ¿Qué se prefiere, tener una buena experiencia o el llamado fenómeno fan (escudo en las venas)? ¿A qué están dispuestos los deportistas para poder vivir de ello?

En el mundo del retail, la evidencia es clara, consumimos en aquellos que nos aportan una experiencia de compra acorde a nuestros gustos y preferencias. ¿Ocurre lo mismo en el deporte?

Experiencias deportivas vs Fenómeno fan

Las diferencias culturales marcan la línea divisoria entre ambos. Sin embargo, en un mundo tan globalizado, la línea se difumina ya que la culturas se mezclan y se adaptan a lo que ya existe. ¿El público europeo está contagiado del público americano?

  • Entretenimiento => Las personas cada vez somos mas conscientes y le damos mas valor a nuestro tiempo libre. Somos conscientes de que nos esforzamos en el trabajo para después disfrutar de nuestro ocio. A raíz de esto nos volvemos más exigentes con lo que los clubes, federaciones, fundaciones, entidades deportivas nos aportan a este tiempo libre. Ya no nos vale "ir allí" y ver, queremos irnos con la satisfacción de haber vivido momentos que nos han marcado, subir una story a instagram o tiktok y socializar. Si no nos marcan, los consumidores se adaptan y el entretenimiento no se da, por consiguiente, se van a "otro lado" a buscarlas. Netflix, centros comerciales, otros clubes, otros deportes... ¿Qué opinas sobre ello? Os dejo un punto de vista:


Esta es la parte más controvertida, porque en el momento en el que nos volvemos mas exigentes con la experiencia del entretenimiento, el deporte adquiere una dimensión más empresarial que social. Los jugadores se vuelven una moneda de intercambio para buscar el mejor encaje entre el club o evento deportivo con lo que exige el público al que le queremos "vender" esa experiencia. Se considera que el deportista tiene el deber de proporcionar un rendimiento determinado, no ni bueno ni malo, sino determinado, para que el encaje con el público sea efectivo. Siendo el objetivo la búsqueda de ingresos para poder mantener el proyecto. Pero... ¿Qué opinan los deportistas sobre esto?

  • Deporte como día en familia => El deporte familiar cobra mayor importancia. Desde siempre hubo padres y madres que viajaron con sus hijos a los partidos. Al igual que en el punto anterior, esto ha evolucionado, los padres y madres se organizan para crear "sus propios eventos" y disfrutar de un día completo. Los padres y madres se meten en la misma piscina en la que están nadando sus hijos o hijas. Volvemos a lo ya comentado, nuestro tiempo libre es oro y de ahí que optimicemos el tiempo para disfrutar toda la familia y no sólo uno de los individuos.

Papel del deportista


El principal objetivo de un deportista se sobre entiende que es rendir al máximo para conseguir el mejor resultado posible. Esto supone una dedicación de tiempo elevada y por tanto un alto grado de profesionalización. Esta profesionalización requiere de salarios para poder vivir, material deportivo, desplazamientos etc. Pero, ¿Cómo lo consigue?


Quitando el fútbol, baloncesto y quizás algún deporte más, los ingresos suelen ser insuficientes, por lo que el deportista no puede desarrollar la actividad a pleno rendimiento. En muchas ocasiones se pone de manifiesto esta situación. Las fuentes de ingresos que tienen, no les aportan lo suficiente. Las subvenciones públicas son el principal ingreso e insuficiente. Entonces, ¿se deberían otorgar subvenciones mas elevadas? ¿debería un deportista depender solamente de las subvenciones? ¿Dónde está el límite de esto?


Aquí es dónde comienza el choque de puntos de vista. Es clave mostrar que el rendimiento que tienen y el esfuerzo, sea atractivo al público para darles a estos las experiencias que anteriormente comentamos. Conseguir hacerlo atractivo supone una mayor práctica de un deporte, más seguidores...Esto deriva en conseguir otras fuentes de ingresos e incluso mejores subvenciones. Desde mi punto de vista, esta opción debería substituir a las subvenciones públicas como principal fuente. Queremos independencia y profesionalización pero seguimos cogidos de la mano de "Papá Estado".


A partir de aquí, pongamos que una vez conseguido hacer atractivo el "deporte", darle al público lo que pide, puede hacer que los deportistas se vuelvan en un mero instrumento para conseguir más y más ingresos. Este enfoque, da al deportista más ingresos, mejores condiciones, pero también que se pierda el lado humano de estos ya que, cada vez se les irá exigiendo más y más para satisfacer al público.


Las preguntas que debemos hacernos serían:

  • ¿Queremos profesionalización real?
  • ¿Asumimos el enfoque empresarial?
  • ¿Cómo conseguir más ingresos?
  • ¿Dónde está el límite del trato al deportista?


No es un tema fácil de tratar, desde mi punto de vista ,si queremos más profesionalización y mejores condiciones, debemos asumir un enfoque más mercantil y empresarial. Asumiendo que el público cada vez será mas exigente, trabajarlo con el deportista de la manera adecuada y sobre todo teniendo en cuenta el lado humano. Si se pretende conseguir una profesionalización en base a las ayudas públicas el cambio que se pretende nunca llegará.